Comunicado de prensa 003/2017

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comunicado003 2017Ecatepec de Morelos, Estado de México, 25 de enero. El presidente de El Colegio Mexiquense, A. C., Humberto Benítez Treviño, afirmó que el país vive una crisis moral y de valores, incluida la justicia, que amenaza con derruir los cimientos de la sociedad mexicana.
En su conferencia dedicada a la Génesis de la Constitución de 1917, el jurista dijo a la comunidad del Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec que el Estado de Derecho pasa también por una de sus más despiadadas pruebas, al ser calumniado, menospreciado o francamente relegado, pues se considera que no es el timón que la sociedad mexicana necesita.
Benítez Treviño llamó a crear una cultura de la legalidad y ennumeró en la lista de los problemas internos a la división, el encono y el agravio entre los mexicanos y los partidos; en ese sentido, se pronunció por fortalecer la identidad mediante las instituciones y apoyar al presidente Enrique Peña Nieto para que defienda la soberanía nacional con patriotismo, decisión y entrega.
Dijo que el derecho es una ciencia de aproximación y no es la fuente de los graves desajustes que vive la sociedad mexicana, entre los que están la inseguridad pública, la miseria extrema, el desempleo, la falta de educación y la desintegración familiar; éstos, consideró, son resultado del sistema económico internacional, que cada día genera más miseria e injusticia.
El jurista aseguró que la Constitución de 1917 trazó el inicio del camino de la justicia y el derecho como único medio de cimentar la paz y las libertades públicas, y es, en consecuencia, la síntesis revolucionaria que integra garantías individuales, sociales y constitucionales, y con la reforma al artículo 1° hecha en 2011, los derechos humanos y sus garantías.
Riteró que no es necesario elaborar una nueva constitución, respecto de lo cual argumentó que la Carta Magna ha sido objeto de más de 618 reformas y adiciones, pero si no se cambia la estructura, organización y funciones del Estado, el país no requiere, en consecuencia, una nueva constitución.
Lo que tenemos que hacer los mexicanos, gobernantes y gobernados, y de manera especial los abogados, es cumplir con la Constitución todos los días para garantizar su eficacia, y si después de hacerlo concluimos que ya no responde como marco regulador de la sociedad, entonces propongamos una nueva, dijo.