Comunicado de prensa 067/2012

El especialista Jeffrey Parsons impartió curso de etnoarqueología en el CMQ


comunicado67a_2012En países como México muchos sectores de la población actual tienen estrecha vinculación con el pasado debido a que siguen realizando actividades tradicionales en las que es posible encontrar analogías con lo antiguo, por esta razón, la etnoarqueología puede ayudar a la interpretación de los restos arqueológicos que en ocasiones, debido a la ausencia de datos históricos, son difíciles de entender en su función e importancia.

Bajo esta perspectiva, Jeffrey Parsons, profesor emérito de la Universidad de Michigan, impartió en El Colegio Mexiquense, A. C. el curso especializado La etnoarqueología y su rol en la interpretación arqueológica, donde abordó temas como el aprovechamiento del maguey y la utilización de los recursos lacustres en la cuenca de México.

Parsons consideró que es más fácil entender la vida tradicional del pasado con ayuda de las observaciones directas y las fuentes históricas, mencionó, en entrevista, que aunque en México se ha descuidado la etnoarqueología, desde hace treinta años los arqueólogos han tomado más en serio estos estudios.

comunicado67b_2012Mencionó que tanto la mancha urbana como el desarrollo de la agricultura comercial, cada vez más mecanizada, que trabaja con maquinaria pesada, son factores de destrucción para los restos arqueológicos; dijo que en los últimos cincuenta años se ha observado este problema, que existe no sólo en el centro de México sino en otros países, y aunque no existe una solución, al menos ya se ha reconocido en los últimos estudios, donde se observa una reacción en contra de dicha destrucción.

La cuenca de México, dijo, es un caso extremo de una condición universal de destrucción y aunque existen muchas preguntas para investigar ya no es posible porque no existen los sitios para hacerlo.

Comentó que los arqueólogos jóvenes son los que tendrán que tratar con ese problema, deberán desarrollar nuevas estrategias, diseños de investigación aptos para las condiciones actuales y las del futuro.

Por otra parte, consideró que los arqueólogos no han hecho un buen trabajo en términos de la comunicación con el público, y aunque esto esta cambiando y se comunica ya la importancia de la arqueología, en el sentido de que ésta no se circunscribe a los monumentos ni a las tumbas llenas de oro, sino que se relaciona con la importancia de entender mejor la vida cotidiana del pasado.

Respecto a la inseguridad para los investigadores en algunas zonas, consideró que este problema existe en diversas partes del mundo, de Latinoamérica y medio Oriente, lo cual se agrega a los conflictos ya existentes para desarrollar la investigación; dijo que resolverlo está en manos de los altos niveles de los gobiernos para controlar la producción y distribución de drogas y la cantidad de dinero que proviene de esta actividad.