Comunicado de prensa 034/2008

LA MILITARIZACIÓN DE ASIA PACÍFICO, CRUCIAL PARA EL ORDEN MUNDIAL

El choque de intereses entre las grandes potencias podría provocar conflictos militares a mediano plazo, advierte el investigador José Luis León.

Toluca, Estado de México, 9 de julio de 2008.

comunicado2034-2008Al hablar sobre la seguridad estratégica militar en la región Asia-Pacífico, a los participantes del Diplomado "La Inserción de México en la globalización" de El Colegio Mexiquense, A. C., el doctor José Luis León aseguró que el mundo vive una nueva etapa de configuración del poder, en el que los seis ejércitos más poderosos del mundo (Estados Unidos, China, Rusia, India, Corea del Norte y Corea del Sur) están buscando posicionarse estratégicamente la región de Asia Pacífico, y ello tarde o temprano podría generar puntos tensión, por el choque de intereses territoriales de cada uno de estos países.

Profesor-Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, José Luis León mencionó que la configuración política del este asiático plantea, en términos de convivencia, grandes retos para la región, pues tan sólo en el caso de China, esta nación tiene como vecinos a Rusia, Vietnam Japón y las dos Coreas, que tienen un papel preponderante en el concierto internacional.

Hace dos años, China lanzó una invasión sobre la región de Koguryo que actualmente pertenece a Corea del Norte, bajo la premisa de que históricamente esta región, al igual que el Tíbet, perteneció a los chinos, lo que ha creado un clima de tensión en la zona.

Expresó que tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el terrorismo cobró importancia internacional y en Asia-Pacífico este aspecto tiene particular relevancia pues Malasia, Filipinas, Rusia y China, entre otros, tienen entre su población a minorías musulmanas, lo que ha hecho que Estados Unidos presione para incorporar este tema a la agenda internacional de cada uno.

Asia-Pacífico enfrenta, por otra parte, grandes problemas que impactan a nivel mundial, pues en materia ambiental, la acelerada desertificación del desierto de Gobi tiene niveles alarmantes, pues ha alcanzado ya a un tercio del territorio chino, además de que en esta región se están generando pandemias como la gripe aviar y el SIDA, cuya incidencia alcanza cada vez a más regiones del continente y se estima que dentro de diez años, el 12 por ciento de la población habrá adquirido el mal del VIH.

En lo que respecta a la relación China-Estados Unidos, la rápida expansión de productos chinos a nivel mundial, genera preocupación entre la potencia americana, pues al ingresar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) China comenzó a jugar con las reglas del capitalismo y ha comenzado a desplazar a Estados Unidos de algunos mercados estratégicos.

El hecho de que a nivel mundial vivamos una economía basada en el petróleo, plantea otro problema, pues dado que es un recurso no renovable, a mediano plazo la lucha por la disposición del energético podría terminar por enfrentar a Estados Unidos y a China, dado que los mayores yacimientos se encuentran en Rusia y el Medio Oriente, que son los principales proveedores de China. Como una medida estratégica, los chinos organizaron una intrincada red de negociaciones para aprovechar fuentes petroleras en África e incluso participan en proyectos específicos en Colombia, Perú, Argentina y Venezuela.

Otra de las naciones que tienen un papel primordial es Japón que poco ha poco ha ido aumentando su poderío económico y político, y actualmente busca posicionarse como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. A diferencia de China, a esta nación le pesa todavía su participación en la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, es de notar que las nuevas generaciones de japoneses, según algunas encuestas, muestran una actitud menos pacifista e incluso en estos momentos existen las condiciones técnicas y tecnológicas para que Japón fabrique armas nucleares.

Por último, el doctor José Luis León subrayó que el caso de Corea del Norte es también inquietante, pues este país ha impulsado un programa para la fabricación de armas nucleares que ha permanecido oculto a todo el mundo, de ahí que no es posible en este momento decir hasta dónde ha llegado en el uso del plutonio o del uranio con fines armamentistas, y por ello toma un carácter estratégico en la relación de esta nación asiática con el resto del mundo.