Comunicado de prensa 024/2008

LA APLICACIÓN DEL SISTEMA MONETARIO ÚNICO, GRAN ACIERTO DE LA UNIÓN EUROPEA

El doctor Walter L. Bernecker, de la Universidad de Nürenberg, participó en los trabajos del el Diplomado La Inserción de México en la Globalización de El Colegio Mexiquense, A. C.

Zinacantepec, Estado de México, 22 de mayo de 2008.

comunicado_24_2008El sistema monetario que actualmente aplican los países miembros de la Unión Europea es resultado de una larga cadena de negociaciones que se prolongó por casi 30 años, y que concluyó con la introducción del euro como moneda única de curso común, la cual gracias a su estabilidad ha logrado posicionarse y tiene una mayor aceptación que el dólar americano en el viejo continente.

El doctor Walter L. Bernecker, de la Universidad de Nürenberg, Alemania, señaló que la Unión Europea han logrado importantes avances en la creación de mecanismos financieros supranacionales como el Banco Central Europeo, que es la instancia responsable de asegurar la prevalencia del euro para sustentar la estabilidad económica de los países miembros.

Al participar en el Diplomado La Inserción de México en la Globalización de El Colegio Mexiquense, A. C., explicó que la formalización de la Carta única Europea fue, sin duda, el más importante logro de los años 80 porque con excepción de Gran Bretaña, fue avalada por todas las naciones y fue el punto de arranque en la construcción de organizaciones comunitarias emanadas del Tratado de Roma de 1957.

En suma, es posible hablar de tres momentos fundamentales en la historia de la Unión Europa: el primero que va en el periodo de 1957 a 1967, con la entonces denominada Comunidad Económica Europea; el segundo parte de 1967 hasta principios de la década de 1990 con las Comunidades Europeas, y el tercero inicia en 1993 cuando se comienza a hablar ya de la Unión Europea, con un mayor número de países afiliados y con importantes esfuerzos de integración.

A la fecha, la constitución de un mercado común que garantiza la libre circulación de personas, servicios, comercio y capitales ha resultado una experiencia exitosa que fortaleció la economía local y comunitaria. España, Irlanda y Portugal han sacado provecho de la aplicación de los fondos de cohesión y estructurales que incentivaron su crecimiento económico en un tiempo relativamente corto.

Otro avance indiscutible fue el Tratado de Maastricht que se formalizó en el año de 1992 y que sentó las bases de la cooperación política, judicial y de seguridad interiores, que han cobrado un lugar importante en la agenda común de la Unión Europea.