Comunicado de prensa 006/2008

ANALIZAN EXPERTOS EL PAPEL DE LAS ORGANIZACIONES AMBIENTALISTAS EN MÉXICO

Zinacantepec, Estado de México, 26 de febrero de 2008.

Las organizaciones civiles están encaminadas a jugar un papel fundamental en la definición de las políticas públicas, pues en los últimos años se ha observado el surgimiento de grupos organizados que buscan resolver problemas locales por caminos diversos; en el plano nacional e internacional, se observa la integración de redes que facilitan el intercambio de experiencias y de información que consolidan su actividad y presencia en la estructura social.

Esto coincidieron en señalar los participantes en el Ciclo de Paneles de expertos que, con el tema de Organizaciones Ambientalistas en México, se realizó en El Colegio Mexiquense, A. C. Moderados por el doctor Alejandro Natal Martínez, coordinador del Programa Interdisciplinario de Estudios del Tercer Sector, los panelistas señalaron que este tipo de agrupaciones se constituyen en torno a proyectos concretos, objetivos comunes y se caracterizan por buscar puntos de coincidencia, a fin de resolver situaciones que los afectan en su realidad inmediata, así como para aumentar su capacidad de diálogo con las instituciones gubernamentales.

Profesor investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, el doctor Raúl Acosta García, indicó que cada vez es más notorio el surgimiento de una red de organizaciones civiles que rebasan los vínculos locales y trascienden al plano nacional e internacional, pues si bien surgen con el afán de afrontar una problemática particular, pueden entrar en contacto con instituciones similares que funcionan en otros países y con ello se propicia el intercambio de información y experiencia que les brindan beneficios mutuos.

A su vez, el doctor Mario A. Velázquez García, profesor-investigador de El Colegio de Sonora, refirió que en el plano ambiental se observa un surgimiento constante de organizaciones ciudadanas que han enfrentado a empresas e industrias por generar contaminación ambiental, particularmente en el caso de presas y minas, ya que estas últimas cuando operan con métodos poco eficientes dañan no sólo la tierra, el suelo o el agua, sino también la vegetación y el aire.

Se trata, dijo, de grupos que reaccionan ante lo que ellos consideran una amenaza y enfrentan lo mismo a las empresas, las industrias el gobierno, para demandar una solución; el problema aquí radica en que suelen encontrarse ante la cerrazón de las instituciones y pocas veces pueden entrar en contacto con las autoridades.

El doctor Velázquez indicó que otro factor fundamental en este tipo de conflictos es la poca transparencia con que suele manejar el flujo de información y ello genera dudas y suspicacias entre los ciudadanos; ante la dificultad de encontrar una salida, se recurre a juicios legales que tienen la inconveniencia de ser muy largos y costosos, además de que existe una desconfianza histórica y acumulada en contra de los gobiernos que dejan de cumplir los beneficios concretos que prometen a las comunidades cuando se realiza un proyecto de esta naturaleza.

Dentro del panel, el maestro Rafael Huacuz Elías, candidato a doctor por El Colegio de México, se refirió a la política ambiental que el gobierno aplica en la zona metropolitana del Valle de México, en donde se registran altos índices de contaminación atmosférica, e indicó que se adolece de una participación activa en la definición de estrategias públicas encaminadas a resolver este problema que afecta a millones de personas.

En materia de política ambiental no hemos podido avanzar en la definición de esquemas participativos que aporten soluciones reales en este lugar donde diariamente se realizan 35 millones de viajes, se mueven cuatro millones de vehículos y donde se consumen 40 millones de litros de gasolina.

Si bien es cierto que se han hecho importantes esfuerzos para disminuir la emisión de contaminantes como el plomo que contenía la gasolina, otros elementos como las partículas suspendidas siguen afectando a la población. En la aplicación de la política ambiental federal, pueden observarse cuatro grandes etapas: una de orientación inicial, en la que la regulación y protección al ambiente fueron prácticamente nulas; la segunda que se dio hacia los años 60 se enfocó a favor de la salud, la tercera tuvo una orientación urbana basada en el fortalecimiento institucional, y la cuarta se da con la creación de la SEMARNAT y con un criterio sectorial. No obstante, en todas se tuvo una escasa participación de la sociedad.