Comunicado de prensa 003/2008

MATÍAS ROMERO, DIPLOMÁTICO CENSURADO POR EL GOBIERNO MEXICANO DE FINES DEL SIGLO XIX

El investigador de El Colegio Mexiquense, Paolo Riguzzi estudia las circunstancias que llevaron al gobierno mexicano a vetar un escrito del político mexicano que exploró las relaciones bilaterales con Estados Unidos.

Zinacantepec, Estado de México, 13 de febrero de 2008.

El político y diplomático mexicano Matías Romero, quien fue una de las figuras de mayor prestigio en la segunda mitad del siglo XIX, protagonizó en su tiempo un conflicto interno del gobierno mexicano que por sus características, es retomado por el doctor Paolo Riguzzi, investigador del Colegio Mexiquense, A. C, especializado en las relaciones bilaterales México-Estados Unidos.

Al hablar sobre Las fronteras del discurso oficial en las relaciones con Estados Unidos: la experiencia de Matías Romero 1896-1898, el investigador señala que este político mexicano, cuya trayectoria se liga indiscutiblemente con las figuras de Benito Juárez y Porfirio Díaz, durante cuatro décadas alternó funciones diplomáticas en Washington con el cargo de Secretario de Hacienda, que ocupó tres veces, y fue representante diplomático en Estados Unidos durante 24 años no continuos, lo cual es una duración inigualada hasta la fecha, además de que fue el principal promotor de que en 1898 las relaciones entre ambos países se elevaran al rango de embajada.

Matías Romero se familiarizó de manera muy profunda con el estilo político y de comunicación norteamericano, y durante su trayectoria forjó grandes relaciones con la elite federal estadounidense. De ahí que haya escrito sobre cualquier aspecto relacionado con las conexiones económicas bilaterales como el intercambio comercial, el sistema monetario, el régimen de salarios, la migración y la frontera, entre otros.

Este personaje mexicano consideraba que las relaciones con Estados Unidos eran una oportunidad extraordinaria para el crecimiento económico nacional basado en las exportaciones y en la enorme demanda de materias primas de la economía estadounidense, si bien las condiciones preferenciales hacia nuestro vecino del norte generaban condiciones desiguales desde el punto de vista económico.

A finales de la década de 1890, Matías Romero se dio a la tarea de reunir en un solo volumen todos los escritos que aludían a las relaciones México-Estados Unidos, a partir de la historia, el derecho, la geografía y la economía, tarea que coincidió con la llegada al poder del Partido Republicano en Estados Unidos, donde el presidente William McKinley se había caracterizado por promover una ley extraordinariamente agresiva en contra del comercio mexicano, que era el arancel McKinley.

La postura ultraproteccionista de Estados Unidos creó una situación de alarma en México, en torno a posibles medidas sobre la política monetaria, y Matías Romero se dio a la tarea de escribir un texto sobre la historia de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y México para publicarlo en una revista norteamericana y luego incluirlo en su compilación general, a fin de ayudar a crear un escudo para que el proteccionismo norteamericano no volviera afectar a México y que el país no se viera obligado a entrar en una negociación arancelaria en condiciones desventajosas.

Si bien a partir de 1894 en el gobierno mexicano surgió un recelo cada vez mayor acerca de las acciones internacionales de Estados Unidos en la esfera interamericana, y su tránsito de una nación que era tradicionalmente rica pero con escaso peso de potencia internacional a una nación que acopla la riqueza y el poder en términos internacionales, el texto de Matías Romero escrito en 1896 desencadenó una controversia interna en el gobierno mexicano que reveló importantes cambios en la política nacional.

El doctor Riguzzi explicó que el documento en cuestión establecía que el gobierno mexicano siempre se había mostrado disponible a entrar en arreglos comerciales con Estados Unidos ofreciendo condiciones ventajosas, pero el rechazo siempre había venido de Estados Unidos por el peso de los intereses de los grupos de presión, del peso proteccionista. "En este contexto era entendible que México ya no quisiera dedicar esfuerzos y energía en negociar y no se interesaba en entrar en gestiones con Estados Unidos, porque la experiencia histórica era consistente, no había espacio para negociar".

Matías Romero reconstruyó distintos acontecimientos de 1883 cuando los dos gobiernos suscribieron un tratado comercial que luego la Cámara de Diputados norteamericana no ratificó y otros varios episodios como el arancel McKinley y el tratado MacLane-Ocampo, el cual a su entender ofrecía la entrega de la soberanía de México a Estados Unidos, a cambio de una compensación pobre y desigual. Este documento fue presentado por su autor al gobierno mexicano a través de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Hacienda, para recabar el consenso y los fondos para la publicación.

Sin embargo, ambas dependencias lo censuraron y cuestionaron el uso de documentos históricos relativos al tratado MacLane-Ocampo, pues argumentaron que la política del gobierno mexicano era fortalecer e incrementar los lazos comerciales. La importancia de este documento, indicó el doctor Paolo Riguzzi radica en que reveló la reordenación de la visión política y económica que se produjo durante el Porfiriato acorde a la cambiante realidad en Estados Unidos y Europa.