Comunicado de prensa 029/2007

Conmemora municipio aniversario CXXXVII con conferencia sobre el códice Techialoyan de San Francisco Xonacatlán

El maestro Raymundo Martínez García, anuncia publicación de la primera edición del documento, gracias al apoyo de la Universidad de Tulane, Estados Unidos.

Zinacantepec, Estado de México, 22 de octubre de 2007.

comunicado2029-2007

Los cronistas Efraín Bonifacio Alva y Edmundo Roa García, en la conferencia del maestro Raymundo Martínez García sobre el códice Techialoyan de San Francisco Xonacatlán.

En breve El Colegio Mexiquense, A. C., pondrá al alcance del público el Códice Techialoyan de San Francisco Xonacatlán, documento que a través de sus folios registra parte de la memoria histórica de este municipio mexiquense ya que rescata nombres de personajes, hechos históricos, listas de linderos y tierras, así como información acerca de la organización política que se estableció durante la época colonial.

Lo anterior fue anunciado por el maestro Raymundo Martínez García, investigador de esta institución, al dictar la conferencia sobre el "Códice Techialoyan de San Francisco Xonacatlán", en el marco del CXXXVII Aniversario de la erección municipal. Ante un nutrido público en el que destacó la presencia de pobladores de diversos sectores de la localidad, el historiador sostuvo que el término Techialoyan se aplica a un grupo de códices de origen colonial que comparten características similares, cuyo empleo data de 1933, una vez que el también historiador, Federico Gómez de Orozco, trabajó con un documento de este tipo procedente del municipio de San Antonio la Isla, lugar que poseyó como antiguo nombre, San Antonio Techialoyan.

Teniendo como sede el Salón de Presidentes del palacio municipal y en compañía de los cronistas municipales de Almoloya de Alquisiras, Edmundo Roa García y Efraín Bonifacio Alva, de Xonacatlán, el maestro Martínez García comentó que el códice de Xonacatlán es de las pocas fuentes en las que se incorporó la heráldica española, pues contiene el escudo real de Castilla y León, símbolo con el que fueron amparadas las tierras pertenecientes a esta localidad.

En lo que respecta al estilo de este documento, de las 30 láminas, las primeras 24 corresponden a texto e ilustraciones intercalados, mientras que las seis últimas integran un texto largo. Ambas secciones presentan alternadamente hechos históricos, listas de linderos y tierras, definición de las tierras de los gobernantes, nombramiento de administradores, habla de la protección brindada al pueblo por el señor San Francisco y de la congregación, el reparto de tierras y tributarios por el virrey Antonio de Mendoza, entre otros aspectos.

Martínez García destacó que el valor de este tipo de documentos radica en que dan cuenta de la historia y memoria de los pueblos, e incluso, se emplean como pruebas en casos de litigios legales referentes a la posesión de tierras.

El Códice Techialoyan de San Francisco Xonacatlán ha sido mencionado en la obra de diversos autores, pero a la fecha no había sido estudiado de manera completa, ni se contaba con una publicación íntegra del documento. En este sentido, reconoció el apoyo de la Universidad de Tulane, para concluir la primera edición que, en breve será presentada y se sumará al grupo de publicaciones que en torno a estos documentos existe en el acervo editorial de El Colegio Mexiquense, A. C.

A la fecha se tiene conocimiento de 58 códices pertenecientes a diversas comunidades que ahora conforman parte de los territorios del Valle de Toluca, Distrito Federal, Tlaxcala e incluso del estado de Hidalgo. La mayoría de éstos fueron elaborados sobre láminas de papel amate y tienen glosas escritas en lengua náhuatl, algunos tienen formato de libro, otros se presentan en forma de panel, es decir en una sola lámina y, otros más, fueron elaborados en forma de tira, como el denominado Códice García-Granados que tiene más de 6.5 metros de largo. El texto náhuatl define a los documentos de esta naturaleza como tlalamac altepeamac, es decir "papel de tierras, papel del pueblo", términos que constituyen una forma figurada para designar los títulos del pueblo con los que se buscaba validar y limitar el asentamiento del mismo.

Es muy probable que estos documentos hayan sido elaborados entre 1640 y 1720. En el caso del documento pictográfico del municipio de Xonacatlán, hoy día se encuentra resguardado en la Biblioteca Latinoamericana de la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, recinto que posee la colección más grande de manuscritos pictográficos de tradición indígena, concluyó.