Comunicado de prensa 027/2007

Los desastres naturales y los provocados por el hombre, sumados a la criminalidad y la violencia urbanas, la inseguridad de la tenencia y los desalojos forzosos, las tres principales amenazas para la seguridad.

Zinancatepec, Estado de México, 9 octubre de 2007.

De acuerdo al Programa de la Organización de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU - Habitat), la frecuencia, escala y costo de los desastres naturales y de origen humano, desde inundaciones e incendios hasta los accidentes industriales, registran un incremento en todo el mundo.

En relación a lo anterior, el doctor Alfonso Iracheta Cenecorta, coordinador del Programa Interdisciplinario de Estudios Urbanos y Ambientales, de El Colegio Mexiquense, A. C., comentó que publicaciones recientes como el Informe Global de Seguridad en Asentamientos Humanos 2007, pone de manifiesto que las ciudades de los países en desarrollo, particularmente la población urbana pobre, soportan una parte desproporcionada de esas calamidades.

El investigador y urbanista comentó que derivado este reporte el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, ha planteado la vinculación entre acontecimientos naturales y seguridad humana, de ahí que se registre el incremento de la vulnerabilidad de las ciudades debido, entre otros factores, al cambio climático a través de acelerados episodios climatológicos extremos y el aumento en el nivel del mar. Bajo estas condiciones, los barrios urbanos están ocupando zonas expuestas a inundaciones, desprendimientos de tierra, contaminación industrial y otros peligros.

El también designado miembro del Consejo Asesor de la Red de Investigación Mundial en Asentamientos Humanos, del Programa de Asentamientos Humanos, sostuvo que de acuerdo al organismo internacional, los desastres naturales se han cuadruplicado desde 1975 y aquellos que son provocados por el hombre se han multiplicado por 10 entre 1976 y 2000, y añadió que las tasas de crecimiento más elevadas correspondieron a África y Asia. El 98% de los 211 millones de personas afectadas anualmente por desastres, entre 1991 y 2000, corresponden a la población de países en desarrollo, abundó.

El continente Americano es la región más afectada por desastres tipo tormentas, perjudicando a cientos o miles de personas y ocasionando grandes pérdidas económicas, Europa, en cambio, se ve especialmente afectada por pérdidas económicas resultantes de desastres, que, con un total de más de 10.000 millones de dólares, supera las pérdidas económicas sufridas por cualquier otra región, y en el caso de Oceanía, se trata de una zona que reporta la incidencia más baja de desastres entre todas las regiones y tipos de peligro, con excepción de las erupciones volcánicas.

Destaca el hecho de que a partir del decenio de 1950 las pérdidas económicas asociadas con desastres se han cuadruplicado, en estos términos los daños registrados la década pasada por diversos desastres alcanzaron los 67, 000 millones de dólares anuales.

De acuerdo con ONU – Habitat, el huracán Katrina (2005), fue el desastre natural más costoso de la historia ya que los daños económicos alcanzaron los 81.200 millones de dólares en los Estados Unidos. Por su parte, el terremoto que asoló Pakistán, el mismo año, provocó daños por un valor de 5, 000 millones de dólares, aproximadamente la misma cifra que el Banco Mundial prestó al país la década pasada, mientras que, en las Maldivas, el 66% del PIB del país fue destruido por el tsunami del Océano Índico de 2004.

De acuerdo al informe, los terremotos y tsunamis son los desastres naturales más mortíferos, por ejemplo, el tsunami del Océano Índico de 2004 causó 230, 000 víctimas mortales, mientras que el terremoto ocurrido en Pakistán, en 2005, provocó 86, 000 muertes y dejó a millones de personas sin hogar. En términos globales, Asia es la región con el número récord de personas afectadas por desastres, con excepción de las erupciones volcánicas y las temperaturas extremas.

En lo que respecta a lamentables acontecimientos provocados por el hombre se cuentan el desastre de Bhopal (India) en 1984, en que una fuga de gas venenoso de una fábrica de plaguicidas mató a 25,000 personas, o la explosión de la central nuclear de Chernobil, que en 1986 provocó la evacuación y reasentamiento de unas 340, 000 personas así como severas complicaciones asociadas con la radiación en todo el continente europeo. Más recientemente, la explosión de la fábrica de productos químicos de Jilin, China (2005), provocó seis muertes y docenas de heridos, además, dio lugar a la evacuación de decenas de miles de residentes y dejó una mancha tóxica de 80 kilómetros de longitud en el río Songhua.

Iracheta Cenecorta añadió que el mismo informe considera a la criminalidad y la violencia urbanas, la inseguridad de la tenencia y los desalojos forzosos, así como los desastres naturales y los provocados por el hombre, como las tres principales amenazas para la seguridad. Actualmente, ONU - Habitat analiza las tendencias mundiales de la vida social contemporánea, considera las causas e impactos de esas amenazas y describe soluciones actuales y posibles, finalizó.