Comunicado de prensa 025/2007

Alentar el crecimiento económico, el gran reto de México para los próximos años.

Zinacantepec, Estado de México, 1 de octubre de 2007.

comunicado2025-2007El gran reto que México enfrenta para volver a crecer es el fomento, estímulo y apoyo del desarrollo económico y la generación de empleo, aspectos que deben ser objetivo de toda política económica dado que en los últimos años el gobierno ha dado prioridad al mantenimiento de la estabilidad y reducción de la inflación, expresó el ex secretario de Hacienda del gobierno federal, Jesús Silva Herzog Flores, al impartir la conferencia "La crisis económica de 1982, a 25 años de distancia.

En el marco de las actividades organizadas con motivo del XXI aniversario de El Colegio Mexiquense A. C., quien fue titular de Hacienda y Crédito Público durante el gobierno del presidente José López Portillo, señaló que la crisis económica de 1982, se produjo, entre otras razones por la caída de los precios internacionales del petróleo.

Podemos decir que de un déficit de 17 por ciento registrado en 1982, hoy tenemos un presupuesto equilibrado; mientras que en ese año la inflación llegó a ser de 150 por ciento, hoy estamos hablando de que posiblemente excedamos la meta del Banco de México en 4.2 por ciento. Asimismo, en el año de esta crisis que ha sido una de las más severas, la tasa de interés fue superior al 100 por ciento y la cual en nuestros días es del 7 por ciento; en ese momento no había reservas, a diferencia del año 1982 hoy contamos con 75 mil millones de dólares de reservas.

El político y economista mexicano, hizo un recuento de las circunstancias que produjeron la crisis económica al inicio de la gestión de López Portillo. Expresó que entre 1978 y 1981 el país emprendió un acelerado crecimiento económico que llegó a situarse en 8.4 por ciento en términos reales, gracias a las condiciones que alentaron la producción mundial de petróleo, lo que lo llevó a recurrir al crédito externo para financiar el crecimiento del país.

Sin embargo, el cambio de estas condiciones tomó al gobierno mexicano desprevenido y en ese momento se tomaron decisiones equivocadas, como elevar el precio del combustible cuando en el orden mundial los precios habían descendido, lo que llevó a la cancelación de importantes operaciones comerciales con gobiernos como el francés, que optó por cancelar sus tratos con nuestro país.

La pérdida de los ingresos derivados de la venta del petróleo provocó que la banca internacional mirara con aprehensión la posición del país, que se vio orillado a contratar nuevos créditos a corto plazo y ello también agravó la situación. Silva Herzog consideró que a raíz de esta grave situación que, al decir de muchos especialistas, originó que la década de 1980 se considerara como un periodo perdido en términos de crecimiento económico, se introdujeron cambios estructurales muy importantes, como la apertura de la economía, la reducción del aparato de gobierno y la privatización de las empresas públicas.

No obstante, criticó que el crecimiento económico que el país ha tenido en este cuarto de siglo ha sido mediocre, pues se ha mantenido ligeramente por encima del 2 por ciento, para permitir el estancamiento en el ingreso por habitante, que es insuficiente para dar empleo y atender el aumento de la fuerza de trabajo.

Lo que hemos provocado en estos 25 años son dosis adicionales de desempleo, que ha llevado al considerable aumento de la migración hacia Estados Unidos, el incremento de la economía informal, así como elevar los índices de inseguridad. En el plano internacional países como España, Holanda, Corea del Sur, Vietnam nos han superado y hoy estamos rezagados. Por último, Silva Herzog se pronunció por devolver al Estado su papel activo y promotor. Acompañado por el Presidente de El Colegio Mexiquense A. C., el Dr. Edgar Hernández Muñoz y los exgobernadores Alfredo del Mazo González e Ignacio Pichardo Pagaza, menciónó que hoy estamos frente a un Estado enclenque que prácticamente no tiene capacidad para atender necesidades fundamentales de infraestructura y de atención social, para ello necesitamos mayores recursos, o sea una reforma hacendaria no la que acaba de ser aprobada que es claramente insuficiente, es sin duda un paso positivo, pero es totalmente insuficiente.