Comunicado de prensa 020/2007

LA MIGRACIÓN, PROBLEMA DE ALTO COSTO SOCIAL PARA MÉXICO Y, PARTICULARMENTE PARA LAS ENTIDADES EXPULSORAS DE POBLACIÓN

Metepec, Estado de México, 26 de julio de 2007.

comunicaco2020-2007El fenómeno migratorio tiene un alto costo social en los países expulsores de personas que, ante la falta de oportunidades en su lugar de origen, deciden irse al extranjero. Lo anterior implica la creciente pérdida del capital humano necesario para el crecimiento de la economía, coincidieron los participantes del ciclo "La cooperación internacional en el Desarrollo Humano y la Migración", organizado por el Programa Interdisciplinario de Estudios sobre Asia Pacífico, de El Colegio Mexiquense, A. C.

En lo que fue el sexto panel del ciclo "La cooperación internacional para el desarrollo en la globalización", el Ministro ejecutivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, Carlos González Gutiérrez, mencionó que el 98 por ciento de las personas que se ha ido a vivir a los Estados Unidos, se ha asentado concretamente en los estados de California y Texas.

En ese sentido, las remesas que envían los cerca de 30 millones de personas de origen mexicano que viven en territorio del vecino país, ascienden a 23 mil millones de dólares, los cuales equivalen al 2.3 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional. Sin embargo, es un error pensar que la migración constituye una solución para los problemas de desarrollo del país pues, quienes se van, pagan un alto costo que empieza con la desintegración familiar y, a niveles macroeconómicos, esto se traduce en la pérdida de población productivamente útil así como en el abandono de las actividades productivas en comunidades, muchas de las cuales prácticamente se están quedando vacías, sostuvo.

González Gutiérrez indicó que actualmente el 27 por ciento de los trabajadores de los Estados Unidos es de origen mexicano y, añadió, la mayoría no recibe ningún tipo de protección porque ingresaron al país de manera ilegal. En este sentido, el reto en la materia para el gobierno mexicano, consiste en fortalecer la cooperación internacional para desarrollar programas y políticas públicas que permitan promover la integración de los migrantes en la sociedad que los ha recibido, así como apoyar la consolidación de las comunidades de mexicanos en el extranjero.

En su momento, el coordinador de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado de México, Arnulfo Valdivia Machuca, señaló que en septiembre de 2005 se creó la Coordinación de Asuntos Internacionales, instancia cuyo objetivo es generar un marco institucional que permita coordinar las acciones internacionales del gobierno mexiquense.

Actualmente se estima que cerca de un millón 200 mil personas originarias del Estado de México se encuentran viviendo en Estados Unidos, ubicándolo en la cuarta entidad expulsora de población, a nivel nacional. Tradicionalmente los municipios con mayor movimiento poblacional eran Luvianos, Tejupilco, Amatepec, Tlatlaya y San Felipe del Progreso; sin embargo, hoy día destacan los municipios conurbados del Valle de México, fundamentalmente destaca la población joven que tiene una escolaridad media, de ésta el 40 por ciento son mujeres.

Por su parte, la doctora Silvia Giorduli Saucedo, profesora - investigadora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales de El Colegio de México, al hablar sobre las oportunidades que los mexicanos tienen en el mercado estadounidense, detalló que nuestros connacionales afrontan condiciones de clara desventaja con relación a otros grupos de migrantes, pues un alto porcentaje cuenta con un grado bajo de escolaridad, básicamente primaria, lo que aunado a su situación ilegal, limita sus posibilidades para encontrar un buen trabajo.

Migrantes procedentes de otros países como centroamericanos y dominicanos, pueden considerarse como migración calificada y, en consecuencia, se desempeñan como profesionistas, ejecutivos y técnicos dentro del sector industrial. En el caso de los mexicanos que llegaron al país en los últimos 10 años, apenas el 4 por ciento logra insertarse en este tipo de empleos, precisó la investigadora.

De manera particular, abundó la especialista, los trabajadores mexicanos se desempeñan en la industria de la construcción, como obreros y en el sector de servicios semicalificados, tales como la manufactura, preparación de alimentos, mantenimiento y limpieza.

Para Alfredo Gonzáles Reyes, coordinador ejecutivo del Informe sobre Desarrollo Humano en México, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en México, no es la pobreza, sino las brechas del desarrollo entre regiones lo que determina que las personas migren a otros sitios donde su prioridad es aumentar sus ingresos y en consecuencia vivir en mejores condiciones.

Poco antes de concluir los trabajos intervino el profesor-investigador de El Colegio Mexiquense, A. C., Hugo Ángeles Cruz, para presentar las conclusiones del foro, quien coincidió con los panelistas en que ante un problema de profundas implicaciones sociales es necesario desarrollar programas y políticas integrales de desarrollo económico y social que mejoren de forma real las condiciones de vida de las zonas expulsoras, a fin de arraigar a la población y, en caso de emigrar, puedan hacerlo por decisión propia y no porque ya no tengan alternativas de crecimiento.