Comunicado de prensa 020/2006

La falta de instituciones adecuadas, en la base del subdesarrollo y la persistencia de la pobreza, advierten investigadores ingleses

*Las políticas emanadas del Consenso de Washington ha profundizado la pobreza y la fragmentación social, contrasta Alicia Ziccardi

Zinacantepec, Estado de México, 25 de septiembre de 2006.

La relación entre desarrollo y pobreza en los países de América Latina y, para el caso, especialmente en México, está vinculada estrechamente a las instituciones que hagan posible al primero resolviendo de fondo, al mismo tiempo, la segunda, y superen lo que la historia económica registra como los vaivenes de los últimos doscientos años sin que los pobres hayan disminuido de manera considerable.

Reunidos en torno al tema la "Contribución de las Ciencias Sociales al Desarrollo", aunque desde perspectivas, enfoques y temas concretos muy diferentes, los investigadores Erwin A. Brett y Collin M. Lewis, de The London School of Economics and Political Science, y Alicia Ziccardi, de la UNAM, participaron en la penúltima jornada del Coloquio internacional "XX Años de Ciencias Sociales", organizado por El Colegio Mexiquense, A. C., para celebrar su vigésimo aniversario.

Para el doctor Collin M Lewis, especialista en historia económica, los gobiernos de América Latina han visto los momentos de crecimiento y de crisis siempre de manera coyuntural; ante lo cual, se inclinó por la propuesta de la nueva economía institucional, cuyas reglas, junto con el análisis de la estructura económica, permiten cuestionar al consumismo y sus actores como la etapa vigente del capitalismo, con sus consecuencias problemáticas en relación con los pobres.

En tanto, el doctor Edwin A. Brett consideró la diferencia entre los países desarrollados y los menos desarrollados consiste en que los primeros han "internalizado" y organizado mejores prácticas e instituciones; esas naciones, añadió, ven al progreso como el resultado de la operación normal de las instituciones existentes, de ahí que, a través de mercados competitivos y de instituciones cívicas abiertas, sociales y académicas, busquen empujar el desarrollo en los países en vías de desarrollo de manera que, a partir de un escenario más plural se pueda asegurar que las personas en el poder puedan maximizar el bienestar de la sociedad, pero también propiciar la innovación y la creatividad.

En contraste, la doctora Alicia Ziccardi, investigadora de la UNAM, analizó "Las promesas incumplidas de las teorías del desarrollo, la superación de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social", ponencia en que cuestionó la manera en que las sociedades latinoamericanas han elaborado, en diferentes épocas, formas de legitimación social de la pobreza y han construido representaciones de la realidad social incorporadas en discurso, el diseño y la gestión de las políticas sociales, como el caso del programa "Oportunidades", aplicado en las zonas rurales por el gobierno federal durante el sexenio que está por concluir.

La investigadora destacó que si algo destaca es la falta de cumplimiento de las políticas contra la pobreza aplicadas a lo largo del tiempo, y ahora, lejos de haberse alcanzado tal objetivo, la desigualdad y la exclusión social han acentuando y, en consecuencia, han aumentado la fragmentación y la segregación urbana que aquejan en especial a la sociedad mexicana. En ese sentido, cuestionó los resultados del llamado "Consenso de Washington", que impuso las políticas aplicadas en los últimos años.

Entre lose efectos sociales de éstas, añadió, está el crecimiento de la pobreza y la desigualdad en América Latina en su conjunto, y su trasfondo ha sido la privatización de los servicios públicos, la apertura comercial, la ampliación de las formas de precarización y la informalidad en el empleo. La estudiosa vio con optimismo la reivindicación de los derechos sociales y la ampliación de la ciudadanía social, como respuestas a dichas políticas.