Comunicado de prensa 036/2005

Los ciudadanos convencionales, hartos de las crisis, los verdaderos protagonistas de la historia, no los héroes: Rosaura Hernández Rodríguez

*Conferencia magistral y emotivo homenaje a la historiadora del Valle de Toluca

Zinacantepec, Estado de México, 15 de noviembre de 2005.

Bautizada por sus colegas de El Colegio Mexiquense, A. C., como Cihuacóatl, por hermosa, pequeña, sonriente y sin edad, la maestra Rosaura Hernández Rodríguez, historiadora toluqueña, fue el centro de atención de la segunda jornada del Séptimo coloquio internacional sobre otopames, durante la que impartió una conferencia magistral dedicada a Cahuacan, señorío prehispánico que estuvo ubicado en el actual municipio de Nicolás Romero, y fue objeto de un homenaje en la conferencia magistral que a su vez dictó la doctora María Teresa Jarquín Ortega, quien calificó a su maestra como "una otomí del siglo XX".

En dos sesiones caracterizadas por el sentido del humor y la antisolemnidad, los asistentes al encuentro tuvieron ocasión de conocer un adelanto de las investigaciones en curso de la historiadora, nacida hace ocho décadas, sobre los señores y primeros habitantes del señorío de Cahuacan, y se informaron de aspectos básicos de su vida y obra, dedicadas ambas a la investigación histórica como un trabajo en constante renovación y que no disminuye su calidad, afirmó la también historiadora Jarquín Ortega.

Al cumplirse el primero de los homenajes programados por el comité organizador del coloquio -el segundo tendrá lugar el jueves 17 y estará dedicado al doctor Pedro Carrasco Pizana-, se puso en relieve la larga trayectoria académica, docente y de investigación de la maestra Chagüita, como es conocida cariñosamente, y que ha resultado en la serie "Cuadernos Municipales", en 85 "mesas itinerantes" -encuentros de los investigadores con los mexiquenses realizados bajo la consigna de que si los municipios no van a la academia ésta debe ir a ellos- y un conjunto de obras fundamentales para conocer el pasado prehispánico del Valle de Toluca, los primeros años de la Colonia y en general el devenir del Estado de México.

"La maestra Chagüita ha recorrido un largo camino académico que va del edificio de Mascarones al de Moneda, y de la Ciudad Universitaria de la UNAM a San Francisco Tlalcilalcalpan", donde se ubica El Colegio Mexiquense, A. C., del que es fundadora y en donde trabaja desde 1986, aunque también ha tenido un paso fructífero por Tlaxcala y como profesora de la UAEM, la Escuela Nacional Preparatoria, la Facultad de Filosofía y Letras de la propia UNAM, la Escuela Nacional de Antropología e Historia e incluso la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, detalló la doctora Jarquín Ortega.

Formadora de muchas generaciones de historiadores, la maestra Hernández Rodríguez ha hecho investigación y enseñado historia como "una profesora afable e iconoclasta", que ha quitado la solemnidad a la biografía de los héroes patrios. El grupo de alumnos del que formó parte la doctora Jarquín Ortega le dio el nombre de Chagüiscalpantecutli, jugando con la palabra nahua Tlahuiscalpantecutli, que significa "Estrella de la mañana".

Junto con un repaso de los nombres de quienes fueron sus grandes maestros y sus compañeros de generación y de trabajo, Jarquín Ortega reveló que la maestra Hernández Rodríguez ha considerado que el movimiento estudiantil del 68 -durante el que ayudó a alumnos a salir de Ciudad Universitaria y prestó su casa como refugio para la abogada Yolanda Higareda- "fue una dura lección para todos"; y sobre las explicaciones históricas oficiales y en particular las relativas a los grandes patriarcas ha dicho que "no sirven para nada", pues "los verdaderos protagonistas de la historia son los ciudadanos convencionales", quienes, hartos de las crisis políticas, económicas y de conciencia, humanizan la historia.

La iconoclastia de la maestra Hernández Rodríguez la ha llevado a proponer el estudio sereno y la revaloración de los conservadores del siglo XIX, pero también a afirmar que el presidente Ignacio Comonfort -quien con su oposición a promulgar las Leyes de Reforma influyó mucho en el inicio de la guerra de 1857- fue el primer priista de la historia.

Además de la conferencia magistral que ofreció la maestra Rosaura Hernández y del homenaje que recibió de una de sus más destacadas alumnas, la jornada del coloquio dedicado a los pueblos otopames incluyó las mesas dedicadas a "Migración y género", "Migración y dinámicas sociales" y "Arqueología del Valle de Toluca", además de dos presentaciones de libros en el museo-taller Nishizawa, organizadas por el Instituto Mexiquense de Cultura. Este miércoles 16, el encuentro se realizará en la comunidad de San Juan Atzingo, municipio de Ocuilan, sede del pueblo tlahuica, con las mesas relativas a "Historia y cultura de San Juan Atzingo" y "Experiencias de rescate y aprendizaje".