Comunicado de prensa 025/2005

*Se titula la primera doctora en Ciencias Sociales por El Colegio Mexiquense, A. C.

Riesgo grave e impacto terrible, la tendencia a la desaparición de la historia en los planes de educación básica: Mendoza Ramírez

Zinacantepec, Estado de México, 29 de agosto de 2005.

La disminución de contenidos y tiempos dedicados a la enseñanza de la historia en la primaria y secundaria es una tendencia evidente desde hace medio siglo, e implica actualmente el grave riesgo de la desaparición de esa materia en la educación básica, con un eventual "impacto terrible", debido a que la historia da la oportunidad de reflexionar críticamente sobre la realidad, afirmó al doctora María Guadalupe Mendoza Ramírez, luego de presentar su examen de grado y convertirse en la primera egresada del Doctorado en Ciencias Sociales de El Colegio Mexiquense, A. C., en concluir su formación.

Advirtió de que la formación de las ideas y las ideologías se inicia en la infancia y la adolescencia, cuando el alumno recibe la posibilidad de reflexionar sobre el pasado y de empezar a participar en la formación futura de la sociedad. Si sale la enseñanza de la historia de la formación educativa básica habrá estudiantes sin referentes mínimos para su identidad, lo cual constituiría un gran fracaso de la educación, de los maestros y de los historiadores, algunos de los cuales se mantienen en las cúpulas de los círculos intelectuales sin dar alternativas a los profesores ni formar un frente que detenga la tendencia de desaparecer la historia de los currículos oficiales.

La doctora Mendoza Ramírez fue aprobada por unanimidad por el sínodo integrados por los doctores Elvia Montes de Oca Navas y Paolo Riguzzi, investigadores de El Colegio Mexiquense, A. C., y la doctora Laura Beatriz Suárez de la Torre, investigadora del Instituto Mora, quienes sugirieron la publicación de la tesis, cuyo título es "La producción cultural de los libros de texto de historia en México, 1934-1959" y fue dirigida por la doctora Mílada Bazant Sánchez.

En diálogo posterior al examen y con referencia a la reforma del plan de estudios de la secundaria que la Secretaría de Educación Pública ha empezado a instrumentar, la doctora Mendoza Ramírez consideró que se dará un gran vacío a nivel curricular, que no será llenado por la educación informal, debido a que los medios de comunicación masiva y la Internet no ofrecen la información que permita a los alumnos reflexionar sobre el pasado.

En su trabajo de investigación, la historiadora demuestra que los libros de texto de historia elaborados entre 1934 y 1959 reflejaron, en un primer momento, el compromiso de enseñar la historia nacional. La investigadora encontró que en el periodo de estudio hubo casi un centenar de libros escritos por historiadores y maestros preocupados por la enseñanza de la historia, la cual tuvo un peso muy importante en la educación socialista (en el periodo cardenista) como materia formativa, con dos cursos, uno de ellos con un contenido fuerte de historia prehispánica y otro dedicado a la historia de América.

Luego de esos años, el Estado empezó a controlar la elaboración de los libros y a regular sus contenidos, y en los años 40 hubo cambios curriculares con una disminución de la enseñanza de la historia y la constitución de comisiones evaluadoras que restringieron las innovaciones en los textos y formatos. El periodo previo a la creación de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos, en 1959, marca el repliegue de los historiadores como autores de libros para la educación básica y la aparición de libros que dejan de ser vehículos importantes para la difusión tanto de la historia prehispánica como de la historia de América, destacó.

La doctora Mendoza Ramírez consideró que a partir de entonces se perdió la posibilidad de contar con textos escritos por especialistas, como Luis Chávez Orozco y Alfonso Teja Sabre, que incluían los hallazgos de Alfonso Caso o Román Piña Chan, entre otros arqueólogos pioneros, y con ello que los alumnos estudiaran en libros que les permitieran entender su pasado y su presente desde la historia como disciplina científica. Así, se dio prioridad a la manipulación de las imágenes estereotipadas del héroe, el antihéroe y el caudillo como construcciones de la historia oficial que impiden al alumno entender a las culturas prehispánicas, y se perdió el espacio académico en que los profesores podían decidir qué libros llevar a las aulas, así como la oportunidad de los docentes de escribir libros para sólo aplicar programas y evaluaciones, disminuyendo su imprescindible tarea como intelectuales.

Luego del exitoso examen de la doctora Mendoza Ramírez, el presidente de El Colegio Mexiquense, A. C., doctor Carlos Quintana Roldán, resaltó la importancia de este logro académico e hizo un amplio reconocimiento al Consejo Doctoral y a las Coordinaciones de Docencia y del Doctorado, que entregan a la sociedad mexiquense la primera graduada de la institución en el nivel más alto de formación académica.