Comunicado de prensa 014/2005

Vive la Unión Europea el gran reto de aprobar su Constitución; los jóvenes mexicanos pueden y deben prepararse en Europa

*Ofreció conferencia el doctor Bernard Labatut

Zinacantepec, Estado de México, 6 de mayo de 2005.

Con una invitación a los jóvenes mexicanos a que se preparen para dialogar con la Unión Europea (UE) y se formen en sus universidades aprovechando las facilidades existentes para ello, el doctor Bernard Labatut, investigador de la Universidad de Toulouse, habló del proceso que están viviendo los 25 estados integrados con los referendos que realizan en busca de la aprobación de la Constitución europea.

El especialista en seguridad participa en estos días como expositor en el diplomado "Las relaciones de México con la Unión Europea", organizado por El Colegio Mexiquense, A. C., y la Facultad de Economía de la UAEM, y este viernes dictó la conferencia "Los retos de la Unión Europea para el 2005", de los cuales se concentró en la Constitución propuesta para regular, como instrumento jurídico general, las relaciones entre 25 estados y 450 millones de personas.

En el Aula Mayor de El Colegio Mexiquense, A. C., el investigador aceptó que dicha Constitución recupera en tres cuartas partes los tratados previos y el mismo proceso de integración realizados a lo largo de casi medio siglo, y aunque tiene lagunas, pues desde el punto de vista jurídico no es un texto perfecto, constituye una oportunidad para que la Unión Europea dé el paso más relevante para consolidarse.

Invitado por el Programa Interdisciplinario de Estudios sobre Europa, el doctor Labatut subrayó como aspectos sobresalientes de la Constitución el que tome como punto de partida los valores europeos y excluya a la cristiandad como un elemento constitutivo, a la vez de abrir la puerta para que la UE pueda proponer una política de fomento a la integración de los países árabes como parte de una política exterior europea que, a la vez, le permita resolver sus discrepancias con Estados Unidos en cuestiones militares.

Ejemplificó con la intención norteamericana de hacer intervenir a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el conflicto árabe-israelí y hacerla un instrumento de política internacional, cuando es sólo una alianza militar, sin capacidad diplomática ni fuerza económica, y si bien ha contribuido a la pacificación de Bosnia y Kosovo, darle aquel uso implicaría graves riesgos.

Estados Unidos quiere que los europeos compartan su visión del planeta y se inclina por un multilateralismo "a la gringa", por ello, en buena medida, mantienen diferencias con la UE en relación con Irán y con el levantamiento del embargo de armas a China, que el investigador consideró necesario para crear un espacio de diálogo político con el gigante oriental, que lo sacaría de una lista que este país considera fuente de desprestigio, y ayudaría a un mejor balance internacional.

El doctor Bernard Labatut aseguró que, en tanto, Estados Unidos vende muchas "cosas prohibidas" a China, lo cual pone de manifiesto "la hipocresía" de la superpotencia sobre el particular.

En el punto central de su exposición, comentó que a la fecha sólo España e Italia han aprobado la Constitución, la cual prevé la elección de un presidente para la UE (que hasta ahora ha sido un puesto rotativo) por un periodo de dos años y medio, con posibilidad de reelección, y contar así con una figura de representación concreta, además de un ministro de asuntos exteriores para la Unión. En este punto, elogió el papel cumplido por el español Javier Solana como Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC).

Luego de los procesos que han permitido la integración de 25 estados hasta ahora, la UE enfrenta su más importante reto en sacar adelante su Constitución; sin embargo, haber seleccionado la figura del referendo ha conllevado el riesgo de convertirlo en un plebiscito, como parece ser el caso de Francia, en donde los últimos sondeos anuncian un "no" de 53% de la población para el 29 de este mes, pero más como expresión de rechazo al presidente Jacques Chirac, al ingreso de Turquía a la UE y a otros aspectos colaterales, que a la propia Constitución.

El doctor Labatut vio con optimismo el referendo con base en la conciencia histórica del francés promedio, que si bien se ha inclinado por el "no" hasta ahora, al momento de emitir su voto pensará en la grave responsabilidad de colocar las bases de acabar con cualquier posibilidad de guerra futura en un continente históricamente marcado por los conflictos. Sin embargo, de triunfar la negativa, sería un duro golpe para la Constitución, la cual debe ser aprobada por los 25 estados para que pueda entrar en vigor.