Comunicado de prensa 005/2005

Se publica el libro Los dueños y las tierras de la hacienda Santa Cruz, ejemplo de investigación histórica sobre temas agrarios de los Patos

*Actualmente, el edificio es la sede de El Colegio Mexiquense, A. C.

Zinacantepec, Estado de México, 14 de marzo de 2005.

La hacienda Santa Cruz de los Patos, que nació en el siglo XVII y en los años 80 su casco se convirtió en la sede de El Colegio Mexiquense, A. C., y sus tierras de labor forman parte del ejido de San Francisco Tlalcilalcalpan, es un ejemplo notable de la historia agraria local y nacional, y en particular de las formas y conflictos que ha tenido la posesión de la tierra y los dueños que la han detentado.

Luego de 18 años de existencia, El Colegio Mexiquense, A. C., cuenta con la historia de la que es su sede gracias al libro Los dueños y las tierras de la hacienda Santa Cruz de los Patos, escrito por la doctora Elvia Montes de Oca Navas, investigadora de la institución, para quien esta obra da cuenta del "eterno problema" de la posesión, el reparto y los productos de la tierra.

El libro será presentado el 14 de abril, a las 12 horas, en las instalaciones de la institución, en un acontecimiento que marcará la recuperación de la historia de una de las haciendas más importantes del Valle de Toluca, caracterizada tanto por los conflictos relativos a la tierra como por la importancia económica que tuvo como centro productor de granos básicos.

En entrevista, la investigadora -autora de numerosos trabajos dedicados a la bibliografía histórica del Estado de México, la bibliohemerografía sobre sor Juana Inés de la Cruz y la educación socialista en los municipios y la entidad- explicó que su trabajo la llevó a buscar en los archivos históricos, de notarías y de la propiedad, tanto como a entrevistar a quienes trabajaron en la hacienda en los años 30 del siglo pasado.

Para destacar el papel que jugaron sus informantes en la reconstrucción de la historia de la hacienda Santa Cruz de los Patos, la historiadora recomendó escuchar los llamados de la gente mayor sobre lo que ha pasado con la tierra en el país, la proveedora por excelencia de los productos alimenticios básicos.

Luego de que se realizó la parte más importante del reparto agrario en el periodo cardenista, "las viejas haciendas coexistieron algún tiempo con los ejidos y las pequeñas propiedades, hasta que hoy sus tierras y cascos han sido convertidos en centros urbanos de población, colonias, fraccionamientos, clubes deportivos, centros culturales y académicos; pocas haciendas se conservaron en las manos de los descendientes de los hacendados de los años treinta", señala la autora en la parte final del libro.

Investigadora de El Colegio desde que éste fue creado, en 1986, la doctora Montes de Oca Navas dijo que con esta obra le devuelve a la institución algo de lo mucho que le ha dado al formarla como investigadora y ser su centro de trabajo desde hace 18 años.

Para no perder la historia de las haciendas, llevó a cabo una investigación en la que invirtió varios años y con la cual busca poner en claro la historia particular de Santa Cruz de los Patos, cuyo último dueño cuando la propiedad era todavía una hacienda fue don Santos Pérez Cortina.

El inmueble principal de la hacienda albergó a partir de 1947 al seminario de la congregación Claretianos Hijos del Inmaculado Corazón de María, que la compró en ese año a los señores Curiel, y luego, en los años 70, la vendió al químico Jesús Barrera Legorreta, quien, después de algunas adecuaciones al inmueble, lo utilizó como sede de la Universidad del Valle de Toluca; hasta que en 1986, el gobierno del Estado de México lo adquirió para entregarlo en comodato a El Colegio Mexiquense, se explica en el libro.

Los dueños y las tierras de la hacienda Santa Cruz de los Patos documenta los conflictos que desde la Colonia se dieron y es un ejemplo de microhistoria, que permite establecer las semejanzas y las diferencias de la historia de dicha hacienda con la de otras del Valle de Toluca, del estado e incluso del país, aseguró la investigadora.

Como sede de El Colegio Mexiquense, A. C., el inmueble ha sido objeto de varias adecuaciones hasta quedar convertido en un centro de investigación y docencia de alto nivel especializado en Ciencias Sociales, que cuenta con 31 investigadores de tiempo completo, ofrece una maestría y un doctorado, dos diplomados de excelencia, y ha publicado 349 libros y documentos de investigación -el título más reciente es el cuaderno municipal dedicado a Zinacantepec-, además de mantener abierta al público en general la biblioteca Fernando Rosenzweig, con su acervo cercano a los 60 mil volúmenes. En su Aula Mayor está el mural realizado por el maestro Leopoldo Flores en que ilustra el origen del Universo y los atentados del 11 de septiembre de 2001.