Comunicado de prensa 004/2005

El Estado de México ya está cobrando el bono demográfico, pero en dos décadas su población en edad productiva habrá envejecido

Zinacantepec, Estado de México, 21 de febrero de 2005.

De los 5.4 millones de inmigrantes que el Estado de México ha recibido, poco más de dos millones están en edades productivas, lo cual ha permitido a la entidad cobrar el "bono demográfico" antes que el resto del país. Sin embargo, el envejecimiento de los mexiquenses se dará en un plazo más corto, y en los próximos 20 ó 25 años implicará grandes presiones en materia de seguridad social y salud para las que no hay políticas públicas definidas. Asimismo, el promedio de edad de los mexiquenses en conjunto es de 25.5 años.

La explosiva inmigración está saturando la capacidad de recepción de la entidad tanto territorialmente como en disponibilidad de recursos naturales. Ejemplos de lo anterior lo representan Nezahualcoyotl, que en los años 60 recibió a un gran volumen de inmigrantes y ahora es expulsor de población; y, por otro lado, el creciente problema de la extracción y distribución de agua, además del creciente deterioro ambiental.

Con base en el trabajo de investigación "Los flujos migratorios del Estado de México", que llevó a cabo con Rodrigo Pimienta Lastra, investigador de la UAM-Xochimilco, Marta Vera Bolaños, investigadora de El Colegio Mexiquense, A. C., advirtió que hacen falta políticas públicas de empleo, educación, vivienda y protección al medio ambiente para que la entidad saque provecho del bono demográfico adelantado.

La demógrafa explicó que el bono demográfico implica una "ventana de oportunidades" pues significa que la parte mayoritaria de la población (62.7% de poco más de 13 millones en el año 2000) se ubica entre los 15 y los 64 años, consideradas las edades productivas, y el resto está entre quienes son menores de 15 años o mayores de 65.

Comentó que el investigador Rodrigo Pimienta Lastra ha observado que la pirámide de edades de la población mexiquense permite afirmar que el bono demográfico ya se cobró, pues sólo 3.8% del total de la población es mayor de 65 años, mientras 33.5% es menor de 14 años. Pese a ello -previno Vera Bolaños-, las políticas públicas no han aprovechado dicho bono mediante la creación suficiente de empleos y de oportunidades educativas en los niveles medio superior y superior.

Los datos de la muestra censal del 2000 señalan que la entidad tendrá, en un plazo más corto que el promedio de las otras entidades federativas, una proporción más alta de adultos mayores, lo que exige prepararse para hacerle frente a las necesidades que ello implicará en cuanto a seguridad social, servicios de salud para los ancianos y hasta en vivienda, pues la que actualmente se construye, principalmente multifamiliares, no será idónea para los ancianos, por señalar sólo algunos ejemplos. La investigadora pidió a las autoridades de los tres niveles de gobierno "abrir los ojos" ante la evidencia de los datos disponibles.

De manera complementaria, expuso que el problema del país en unas décadas, y antes del Estado de México, va a ser sobre todo la falta fuerza de trabajo indispensable para impulsar el desarrollo económico, debido a que habrá una población en edades productivas proporcionalmente menor a la actual; además del hecho de que el modelo económico seguido desde los 80 descansa en un reciclamiento muy rápido de los trabajadores, en especial en la industria, pero en los años por venir éstos deberán permanecer activos más tiempo.

A ello hay que agregar la emigración de los jóvenes a Estados Unidos, factor que ha influido en el descenso del índice de masculinidad -la relación de los números de hombres y mujeres-, ya desfavorable, y que en la pirámide de edades muestra la descompensación en las edades consideradas casaderas.

Enfatizó: se debe poner atención a lo que están diciendo los números: actualmente hay mucha gente en edad productiva que requiere empleo, pero dentro de 20 o 25 años, quienes están generando la riqueza del Estado de México -e incluso aquellos sin esa oportunidad por falta de empleo-, requerirá de servicios para los adultos mayores que no se están previendo.