Comunicado de prensa 030/2004

La competitividad, tema más amplio que el de las reformas estructurales para atraer inversión extranjera: Pablo Mejía Reyes

Zinacantepec, Estado de México, 25 de octubre de 2004.

Echar "toda la leña al asador" de las reformas estructurales -la fiscal, la energética y la laboral, por señalar algunas- impide ver otros temas trascendentes para el país y el Estado de México, pues para atraer inversión extranjera hace falta un fortalecimiento real de las instituciones, acabar con la impunidad como el principal factor de la corrupción, y atender en conjunto los aspectos relacionados con la competitividad, como son la educación, la investigación, la innovación tecnológica y la calidad de los factores de la producción: el capital y el trabajo.

El doctor Pablo Mejía Reyes, investigador de El Colegio Mexiquense, A. C., abordó la polémica que ha causado revuelo en las dos últimas semanas en relación con la caída de México en el Índice de Confianza de la Inversión Extranjera Directa al pasar del segundo lugar al 22 como destino de los capitales de 2002 a 2003. Se refirió en particular al significado de que el país se encuentre en el lugar 48 del Informe Mundial de Competitividad dado a conocer por el Foro Económico Mundial, como un tema más amplio e importante para entender la situación nacional en el entorno internacional.

Lo que sorprende es que México estuviera en un sitio tan elevado hace dos años, pues el informe del foro advierte que las bases para el crecimiento de la economía mexicana no son tan fuertes como se ha querido que se crea, debido a que dicho documento toma en cuenta índices de tecnología, instituciones públicas y ambiente macroeconómico construidos con "información dura" (datos) y opiniones, manifestó.

El economista -autor del libro No linealidades y ciclos económicos y coordinador del libro electrónico La economía del Estado de México en el nuevo contexto del siglo XXI- consideró que los escándalos políticos de todos los días afectan la confianza de los inversionistas internacionales en el país, y la polémica sobre la caída de la IED oscurece la información sobre el potencial productivo real de la economía mexicana.

Por otra parte -añadió-, centrar la discusión en el tema de las reformas estructurales implica una limitación, porque si se avanzara en ese aspecto no por ello el año entrante habrá, de manera automática, mayor inversión extranjera. El tema de la competitividad es mucho más amplio e importante para el largo plazo, dijo.

México no sale bien librado en los índices de capacidad productiva. Hay mucho por hacer en cuestiones como mejorar el lugar tecnológico del país con respecto a los líderes mundiales; la colaboración entre empresas y universidades en cuanto a investigación y desarrollo; aplicación de tecnología de punta (a lo que no contribuyen las maquiladoras, por ejemplo); el uso de Internet en las escuelas de los niveles básicos y de otras tecnologías de la comunicación; atacar de manera definitiva, urgente y verdadera la corrupción; mejorar la composición del gasto público dando prioridad a la inversión, y reducir el diferencial entre las tasas de interés activas y pasivas que cobran los bancos, enumeró.

El doctor Mejía Reyes, quien trabaja entre sus temas de investigación el de "Fluctuaciones económicas: la experiencia internacional", subrayó también el papel que tienen las instituciones en los procesos económicos, y destacó que hace falta mucho por hacer en cuanto a corrupción, impartición de la justicia y el "llevado y traído Estado de derecho", que para fines prácticos no se cumple.

Lo primero -sugirió- es dividir el trabajo en varias etapas, empezando por definir o fortalecer instituciones y reglas claras, que deben cumplirse sin retardo. En seguida, se podrá pasar a los temas más propiamente económicos. Admitió que se ha avanzado en la estabilidad macroeconómica con tasas de inflación bajas; tasas de interés bajas, aunque fluctuantes; un déficit público bastante bajo comparado con los niveles históricos, y la apertura comercial. En estos aspectos la tarea se ha hecho, incluso en exceso en opinión de algunos, pues buscar una tasa de inflación anual de 3% -que en 2004 no se volverá a alcanzar- señala que la meta tal vez sea demasiado baja y se esté sacrificando mucho para alcanzarla apretando la política monetaria.

En cambio, completó, en cuanto a la calidad de los factores productivos la tarea no se ha hecho, pues hay rezago en vías de comunicación, telecomunicaciones, cobertura y calidad educativas; calificación de la mano de obra; evaluación del entrenamiento para el trabajo; políticas y efectividad gubernamental, y estabilidad política y seguridad pública. En tanto se resuelve el tema de las reformas estructurales, se pueden atender otros aspectos urgentes, como los señalados, expresó, e insistió en el marco general de las instituciones y acabar con la impunidad en un plazo razonable. Habría que comprometerse por lo menos en este proceso, pues enviar señales sería muy importante, propuso.