Comunicado de prensa 024/2004

A México le falta rumbo y proyecto: Enrique Krauze; convoca a un gran debate nacional para exigir propuestas claras a los políticos

Zinacantepec, Estado de México, 14 de septiembre de 2004.

México no tiene rumbo ni proyecto, afirmó el historiador Enrique Krauze, quien amplificó la propuesta que ha hecho al país de fomentar el debate y el diálogo entre la sociedad y los aspirantes a la presidencia de la república, con la participación de expertos surgidos del medio académico que obliguen a quienes buscan dirigir el país a hacer propuestas concretas sobre los grandes temas nacionales, sin demagogia "ni rollo".

En su conferencia "El presente de México a la luz del pasado", que organizó El Colegio Mexiquense, A. C., con el trabajo del profesor Omar Martínez Legorreta, el doctor Krauze cuestionó el clima de escándalos políticos en que vive el país, mientras la sociedad permanece a la expectativa de que se solucionen sus problemas económicos y sociales, y buscó puntos de comparación con otros momentos históricos del siglo XIX y principios del XX, en que los mexicanos, dijo, hemos demostrado que no sabemos dialogar ni debatir.

Señaló la importancia de valorar los logros democráticos del país a partir del año 2000 y se pronunció por mantener el optimismo en el futuro de los mexicanos, el que, consideró, no terminará en un estallido social, pero advirtió que es necesario que la sociedad tome la iniciativa con un debate nacional en que los actores políticos de todas las tendencias logren acuerdos.

Con una reflexión sobre los grandes conflictos que se vivieron mundialmente en el siglo XX y el repaso de algunos de los momentos históricos de México en los últimos 200 años -la pugna entre liberales y conservadores, así como el golpe de Estado de Huerta en contra de Madero, que llevó al periodo más cruento de la Revolución-, el director de la revista Letras Libres hizo severos cuestionamientos a los políticos que han hundido al país en el desconcierto, así como a los medios de comunicación.

Del presidente Vicente Fox señaló que le ha faltado humildad, dilapidó el capital político con que llegó a la Presidencia y "no sabe que no sabe"; mientras que de Andrés Manuel López Obrador expresó que es un actor político importante, pero tiene una actitud frívola con respecto a la ley, a la vez que vaticinó que no será desaforado, en lo cual estaría de acuerdo para que el país tenga una amplia oferta política en las elecciones de 2006.

México no sabe adónde va, pese a ejemplos internacionales destacados para aprender de ellos, como los de Chile, Irlanda y la India; de ahí la necesidad de que el país cuente con líderes y se fomente desde el ámbito escolar la cultura del diálogo, el debate y la busca de acuerdos en todos los ámbitos, principalmente el político, expresó.

El doctor Krauze, uno de los personajes más cercanos al Premio Nobel Octavio Paz, dijo que éste se habría alegrado de la democratización del país, aunque no quizá del triunfo de Fox y del PAN. México no debe perder su vida democrática al intentar resolver los grandes problemas que quedan pendientes, como la pobreza, el agotamiento del agua y el petróleo, la educación y el crecimiento económico sustentable, con el apoyo pleno a los migrantes mexicanos, que son la vanguardia del país y lo hacen crecer con sus remesas, dijo.

El historiador hizo también un severo extrañamiento a los medios de comunicación, que han privilegiado y alimentado los escándalos políticos, sin ocuparse de informar a fondo sobre esos grandes problemas, y señaló la urgencia de que tengan un marco regulatorio que vaya más allá del rating y la frivolidad, para que actúen con responsabilidad social, pues el periodismo ha fallado en ese sentido.

Sobre el gobierno foxista añadió que ha usado muy mal la palabra para exponer los problemas que el viejo régimen le heredó, como el de las pensiones y las jubilaciones. La palabra de un Presidente de la República es una cosa muy seria, afirmó, a la vez de que admitió que el presidente Fox ha debido enfrentar un Congreso dividido, pero le ha faltado negociar y cabildear en el marco de una auténtica división de poderes, la autonomía del Judicial y la libertad de expresión de que se disfruta.

A nombre de El Colegio Mexiquense, el presidente del mismo, doctor Carlos Quintana Roldán, agradeció al historiador su disposición, que no sólo se concretó en su conferencia, sino en un largo e intenso diálogo con el numeroso público que asistió, en especial jóvenes preparatorianos, de licenciatura y de posgrado, e investigadores.