Comunicado de prensa 015/2004

En la periferia de la Zona Metropolitana de Toluca, el suelo ejidal se ha encarecido, pero continúa la venta de tierra irregular

Los pobres han sido los más afectados, señala investigadora

Zinacantepec, Estado de México, 21 de junio de 2004.

La población la Zona Metropolitana Intermunicipal de Toluca (ZMIT), estimada hace cuatro años en 1.2 millones de personas, crece a un tasa de 3.39% anual, que es superior a la de otras zonas metropolitanas del país, y en ella continúa la venta informal de terrenos, aunque los ejidatarios están ingresando sus tierras en el mercado formal.

Susana Medina Ciriaco, investigadora de El Colegio Mexiquense, A. C., quien trabaja actualmente el tema "Mercado de suelo y periferia urbana, escenarios recientes en la Zona Metropolitana de Toluca", destacó que el fenómeno urbano de la conurbación municipal ha tenido como consecuencia que la urbanización se efectúe sobre todo en terrenos ejidales.

Para el caso concreto de Toluca, algunos estudiosos han advertido que las 16 mil 240 hectáreas de terrenos ejidales distribuidas en 26 ejidos, correspondientes a la dotación original de tierra de ese tipo, representan 40% de la superficie municipal, de la cual una cantidad importante de ejidos ha sido absorbida por la mancha urbana, en especial de los años 80 a la fecha.

Explicó que la ZMIT considera a los municipios de Toluca, Metepec, Lerma, San Mateo Atenco, Ocoyoacac, Xonacatlán y Zinacantepec, según el Plan Regional Metropolitano del Valle de Toluca. De esos municipios, el de mayor población es Toluca, con más de 600 mil habitantes en el año 2000, pero los de mayor crecimiento son Lerma, con un 4.12%, y Zinacantepec, con 3.92%.

La investigadora detalló que ha trabajado en la hipótesis de que en la periferia urbana, el mercado formal se abarató y el informal se encareció. La explicación es que la tierra ejidal ya no se vende mayoritariamente por la vía irregular, cuya oferta disminuye, y, por lo mismo, se encarece.

Como consecuencia -agregó-, los colonos pobres tienen que desplazarse a una periferia más lejana en busca de terrenos. En la medida que la promesa de plusvalía sea mayor y los ejidatarios tengan más información, éstos promoverán sus terrenos en el mercado formal y se reducirá la oferta irregular de suelo concentrándose la demanda correspondiente en los peores terrenos.

La maestra Medina Ciriaco señaló que se están viviendo las consecuencias de las reformas de 1992 al artículo 27 constitucional como efectos sobre el mercado de suelo, que, como cualquier otro mercado, está determinado por la oferta y la demanda, y en la investigación es definido como la compra-venta de terrenos que ocurre específicamente en la periferia urbana, es decir, la tierra situada en la frontera entre lo rural y lo urbano.

Con esas reformas se liberalizó el mercado de suelo formal y los terrenos otrora ilegales dejaron de serlo aumentando la oferta legal en la periferia urbana. Con este aumento de tierra en el mercado los posibles compradores tienen más oportunidades de elegir, lo que provoca el abaratamiento del suelo legal; a la vez, el suelo ilegal disminuye y, por lo mismo, aumentan sus precios dejando a los pobres sin oportunidad de adquirirlos.

El análisis y la comprensión del funcionamiento del mercado del suelo en la periferia urbana es un tema de orden público relevante, añadió la investigadora, quien compartió que, según el Plan Nacional de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio 2001-2006, dos terceras partes de la tierra que circunda los polígonos urbanos es propiedad social, lo cual significa que las ciudades enfrentan un rígido acordonamiento regulatorio a su expansión. El tema es relevante localmente porque en el Estado de México se está resolviendo de esa manera el 55% de las necesidades de suelo, concluyó.