Comunicado de prensa 008/2004

La calidad será el reto para los productores mexicanos en el mercado japonés

Digno de elogio el fin de las negociaciones comerciales con ese poderosa economía

Zinacantepec, Estado de México, 10 de marzo de 2004.

Si bien la conclusión de las negociaciones para que México firme un Acuerdo de Asociación Comercial con Japón anuncian grandes oportunidades para los productores de cítricos, carne de cerdo, pollo y res, así como arroz, éstos deberán mantenerse en los más altos niveles de calidad para conservar un mercado que empieza a abrirse luego de grandes dificultades, al cual deben ser capaces de abastecer en las proporciones anunciadas este miércoles.

Así lo advirtió el coordinador del Programa Interdisciplinario de Estudios sobre Asia Pacífico de El Colegio Mexiquense, A. C., Omar Martínez Logorreta, quien además de haber sido el primer presidente de la institución cumplió diversas misiones diplomáticas incluyendo una en la República Popular China.

El internacionalista previno sobre confusiones que lleven a pensar que el Acuerdo de Asociación Comercial ha sido firmado, aunque seguramente lo será próximamente, pues hasta ahora se trata del fin de las negociaciones, logro que debe ser motivo de alegría y de felicitación a los representantes mexicanos, quienes lograron ese resultado con sus pares japoneses luego de casi dos años de trabajo.

Sin duda alguna, el gobierno japonés tuvo que negociar intensamente con su sector agropecuario, cuya influencia política ha sido muy grande desde los años en que era el puntal del Partido Liberal Demócrata, explicó.

Martínez Legorreta acentuó que el reto de los productores mexicanos será mantenerse en los altos niveles de calidad que exige el mercado japonés y satisfacer sus necesidades hasta los límites señalados en las negociaciones.

Igual que Corea del Sur, China y Taiwán, Japón es un importador neto de alimentos. El logro de México es una conquista comercial y será un punto de referencia para los gobiernos de los otros tres países, cuyos respectivos mercados son enormes, añadió.

Así mismo, el investigador afirmó que el mercado nacional debe atenderse en las mismas condiciones pactadas con Japón, con respecto al cual no tiene porqué ser visto como de segunda categoría, ante el importante consumo interno de carne de cerdo.

En cuanto a la exportación de carne de pollo, dadas las condiciones sanitarias internacionales y la fiebre aviar, Japón ha cerrado su mercado a las importaciones provenientes del sureste asiático y de Estados Unidos. México tiene esta oportunidad también y debe aprovecharla con base en la calidad, para no cerrar esa ventana que se abre, sentenció.

Mencionó que el acuerdo con México podría ser el primero firmado por Japón con un país latinoamericano. Con los países de la región de Asia Pacífico si acaso habrá firmado uno o dos acuerdos, uno de ellos con Singapur, gracias a las peculiares circunstancias que acercan a la segunda economía mundial con una de las más pujantes, señaló.

Luego de insistir en los niveles de calidad que deberán cumplir los productores agropecuarios mexicanos, incluso por encima de las normas fitosanitarias establecidas por la Organización Mundial de Comercio (OMS), Martínez Legorreta dijo que México debe y puede seguir explorando posibilidades comerciales.

Los más de cien acuerdos firmados llevan a reflexionar en la necesidad de cumplirlos, pues mientras el gobierno dirá que ya hizo su parte, los productores mexicanos deben hacer la suya, pues así como los mercados se abren con gran dificultad, se cierran con gran rapidez, expresó.