Comunicado de prensa 021/2003

Pocas organizaciones civiles se dedican a la protección ecológica

La Unión de Pajareros del Estado de Puebla, ejemplo exitoso de conservacionistas

Zinacantepec, Estado de México, 9 de abril de 2003.

De las poco más de nueve mil organizaciones civiles censadas en México en el año 2000, las dedicadas a la ecología y el medio ambiente están entre las menos numerosas, pese a que en esas materias se hace urgente la participación colectiva organizada ya que los ejemplos actuales son muy exitosos, y lo mismo sucede en la entidad, en donde existe un registro total de 511 organizaciones, de las cuales sólo unas cuantas son ambientalistas.

Uno de los ejemplos más llamativos en el país es el de la Unión de Pajareros del Estado de Puebla, A. C., organización indígena-campesina cuyo máximo logro ha sido la habilitación y remodelación del Aviario Ecológico de capital de ese estado, visitado principalmente por estudiantes y ejemplo de protección de especies en peligro, en donde se dedican a conservar especies que anteriormente atrapaban sin procurar su reproducción.

Durante la sesión mensual del Seminario permanente de estudios sobre organizaciones civiles que organiza el Programa Interdisciplinario de Estudios sobre el Tercer Sector de El Colegio Mexiquense, A.C., el fundador de dicho unión, Martín Camacho Morales, hizo una exposición del desarrollo y trabajo de la misma, la cual se creó en 1989 y empezó a trabajar con cinco criaderos de aves en pleno bosque de la Sierra Norte de Puebla, debido a la escasez de sus recursos.

Sin embargo, ya desde 1986, el gobierno poblano invitó a quienes después formarían la unión a participar en el proyecto del aviario, ubicado en el Parque Ecológico Revolución Mexicana, para lo cual se contó con el apoyo de la UNAM en los trabajos de rescate, habilitación y remodelación a partir de estudios de tipo de suelo, características climáticas y clasificación de la flora y fauna, explicó Camacho Morales.

El aviario se abrió al público sólo tres años después, en 1989, para lo cual realizó una inversión de apenas 333 mil pesos, sus principales visitantes desde entonces son estudiantes y beneficia a 40 familias indígenas campesinas, cuyo trabajo ha permitido reproducir elementos de tres de los climas más característicos de Puebla: el propio para las cactáceas de la zona sur de la mixteca, el correspondiente al tropical de la zona norte y el templado del centro, propicio para los bosques de pinos y encinos.

Camacho Morales detalló que la unión ofrece talleres de asesoría y capacitación a personas, organizaciones e instituciones interesadas en el tema, como es el caso del Aviario de Flor del Bosque del mismo estado, ubicada en una zona de reserva, el Aviario de Tlaxcala y el Aviario de Yucatán.

Para estar en posición de ofrecer ese servicio de capacitación y asesoría en que comparten su experiencia de casi 20 años, los integrantes de la unión acuden a talleres internacionales y foros de consulta de preservación ambiental, o bien presentan evaluaciones de su labor, como fue el caso de la participación de Camacho Morales en El Colegio Mexiquense, A.C., en que el acento estuvo en la organización misma.

Actualmente, el Aviario Ecológico de la Ciudad de Puebla aplica un programa de liberación de aves cada 5 de junio, fecha en que se celebra el Día internacional del medio ambiente, está abierto al público en general con precios muy módicos (20 pesos por persona y 15 pesos para estudiantes), da visitas guiadas y recibe en promedio dos mil 500 visitantes al mes. Para las personas interesadas en conocerlo, se localiza en avenida Palafox y Mendoza, a 10 minutos del zócalo de la ciudad de Puebla.

Camacho Morales dio a conocer que cuando se concluyó el proyecto del parque ecológico y la unión llegó a 125 socios, esta se dividió con base en las secciones de las que provenían sus integrantes: la Unión de Pajareros del Estado de Puebla, A. C., (1989), la Unión de Pajareros de Xocoyólotl-Coexalan (1993) y la Asociación Mexicana para la Conservación del Ambiente Hutzlsoatl, A. C., (1994), las cuales trabajan en el proyecto de criaderos de traspatio.

Durante la sesión del seminario, los asistentes señalaron la valía de esta experiencia para aplicarla al Estado de México, que todavía tiene una riqueza importante en fauna silvestre, a pesar de los efectos de la deforestación y el interminable proceso de urbanización que ha sufrido la entidad desde los años 50 del siglo pasado.