Comunicado de prensa 020/2011

Del maíz al toloache, plantas sagradas del México antiguo


comunicado020_2011Zinacantepec, México, 27 de abril de 2011.

La doctora Dora Sierra Carrillo ofreció la conferencia "Las plantas sagradas del México Antiguo" como parte del ciclo de Arqueología y etnohistoria 2011, que organiza el Cuerpo académico de historia mexicana e historia del Estado de México de El Colegio Mexiquense, A. C.

La doctora Sierra mencionó que aunque los estudios de Bernardino de Sahagún mencionan la existencia de nueve plantas sagradas, los estudios farmacológicos realizados a finales del siglo XIX y XX sólo registran cuatro, lo que significa que hay algunas que ya no son utilizadas por los grupos indígenas actuales.

Sierra Carrillo, quien realiza diversos proyectos de investigación relacionados con el estudio de las plantas y se desempeña como directora de etnohistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia, habló de las plantas sagradas entre las que incluyó al maíz por tratarse de un producto que estructura la forma de vida del pueblo mexicano.

También se refirió al maguey, del cual se ha considerado que México es su centro de origen; destacó que esta planta tiene relación con la fertilidad y se usaba para consumo de los ancianos o embarazadas y del que se preparan, aún, bebidas rituales. En la época prehispánica se hacía un uso integral de esta planta, es decir, era utilizado completamente: de él se obtenían fibras, agujas, material para construcción y papel para los códices. Esta planta fue deificada en la figura de Mayahuel.

Respecto a las plantas psicotrópicas habló de las propiedades del ololiuhqui, al toloache y el peyote, así como del hongo, que aunque no es una planta, su utilización para fines rituales es realmente importante en el México prehispánico.

Los habitantes del México antiguo poseían un profundo conocimiento farmacológico de las plantas utilizadas: cada una de las etapas de crecimiento, la dosificación y la mezcla con algunas otros productos ofrecían el resultado deseado.

En los estudios realizados por la doctora Sierra, algunas de las fuentes son los restos arqueológicos, las pinturas murales y los códices, por lo que se deber realizar un análisis de la imagen que vaya más allá de ésta y del significado, para abarcar los simbolismos existentes.

La existencia y el uso de plantas sagradas en el México prehispánico respondió siempre a una situación ritual, lo que implicaba una gran red de significados y simbolismos que formaron parte de la cultura de los pueblos, entendida como forma de vida.